lunes, 26 de noviembre de 2012

HCJ Mansilla y las élites políticas

Bien, dejemos lo urgente, y volvamos a lo importante.
Acabo de leer un texto (a mi modo de ver magnífico) de apenas 12 breves páginas. Me llamó la atención el título "De la aristocracia tradicional a las modernas élites funcionales en el terreno político", de un desconocido H.C.F. Mansilla.

Después de leer el texto, busco al autor en internet
 http://es.wikipedia.org/wiki/Hugo_Celso_Felipe_Mansilla

El artículo, aunque hace referencia a Latinoamérica, si se cambia por España (Ñ) no desacopla. Es más, parece hecho a propósito de Ñ, y de las circunstancias políticas de la 2ª Restauración borbónica.
Invito a leerlo, y para hacer boca, algunas líneas suculentas:

Elecciones autonómicas en Cataluña

Muchos comentarios leo y escucho sobre el resultado de las elecciones. Desde luego, qué mezquinos los de Onda Cero, y qué sectarios los de una emisora de CatalunyaRadio.

Me alegro que los ciudadanos de Cataluña hayan podido elegir sus representantes (a los demás nos quedan aún 3 años de soportar lo que se eligió en Mayo de 2011). Y sobre todo, que 7 de cada 10 hayan ido a votar. Respeto, pero no comparto, la opción de abstenerse de quienes puedan pensar que todos los políticos o partidos son iguales (y si así fuera, ¿por qué no prueban a votar por los nuevos partidos?) o quienes piensan que no sirve de nada. Es posible que sirva de poco, lo acepto. De muy poco el voto de una persona entre tantos millones, pero...el voto de una persona unido al de otros muchos, es el mínimo esfuerzo para intentar cambiar algo. El abstencionista puede pasar de votar. Pero le aseguro que los gobernantes no van a pasar de aplicarle las leyes y los impuestos. De modo que siempre es preferible apoyar a quienes creamos que lo podrán hacer más conforme a nuestras ideas o intereses.

Me alegro de que los 3 partidos de la Segunda Restauración (2ª R) hayan salido debilitados (el PP suma más votos y escaños, pero su influencia a partir de su asquerosa campaña electoral será mínima). CiU y PSC se llevan un buen varapalo, y aunque seguro q los primeros gobernarán otros 4 años más, no lo harán en solitario, con lo que ello implica de disminución de la corrupción (aunque sólo sea para que no se entere el socio).

Me alegra que organizaciones como ICV y Cs tengan buen resultado, no sólo por el tema ese del soberanismo (fantasía de colegiales, quimera según otros) sino porque no pertenecen a la terna de la 2ª R, y defienden, cada cual desde su visión, a los ciudadanos de a pie.
No comprendo los vaivenes del voto a ERC, que parece una montaña rusa con el transcurso de las elecciones. No vivo en Cataluña y desconozco su trabajo en las instituciones, y desconfío de lo q me cuentan los mass media. Pero cuando he tenido ocasión de conocer su trabajo en el Congreso, a excepción de la retórica nacionalista y algunas cuestiones domésticas, creo que han planteado bien las cuestiones en términos de izquierda, y defensa de los ciudadanos. No comparto con ellos su nacionalismo (tampoco con el  del PP), pero como grupo socialdemócrata, desde luego pueden sustituir al liberal PSOE.

Y me ha sorprendido lo de la CUP. Los había seguido por internet, y me parece una organización surgida desde los colectivos alternativos, muy bien intencionados, pero demasiado ingenuos en sus planteamientos.
El estado de cosas actual no se cambia de la noche a la mañana, y menos únicamente con el voto ciudadano. Ellos plantean eso exactamente, pero con una visión a mi gusto demasiado dogmática y utilitarista. Espero que desde su acceso al Parlament se acerquen a la realidad de las cosas, y debatan con argumentos planteamientos opuestos (lo que hasta ahora no les habían dado oportunidad, pues siempre se ha respondido a sus argumentos con policías y represión). Por lo que sé de ellos, el único grupo político al que podría (con muchas salvedades) compararlos es con HB (sin violencia, eso sí). Se declaran muy independentistas y muy de izquierdas, y ninguna de las dos cosas me parece mal a priori, aunque para mí el camino secesionista no sirva absolutamente de nada más que para frustar a gente bienintencionada.

Espero que estos grupos ajenos al sistema PPSOE+CiU le pongan las cosas complicadas a la élite política catalana, y que los problemas de la gente corriente empiecen a solucionarse, especialmente el del desempleo y la precariedad laboral, aunque tengo claro q esas cuestiones sólo son resolubles desde la dinámica española (Cortes Generales y Gobierno de España).  Algo en lo q no confío nada, pues ahí PPSOE son hegemónicos.

En fin, que veremos q nos depara el nuevo Parlament, en el q cada grupo con diputados va a tener grupo propio, y en el terreno de la grupocracia veremos como se desenvuelven las 2 grandes novedades, las CUP y unos Cs crecidos.



 

miércoles, 10 de agosto de 2011

Motivos 5

A todo lo anterior se une un hecho diferencial claro. En 1995, frente al PSOE omnipotente de entonces surgían 2 alternativas políticas claramente diferentes y con expectativas reales de "tocar poder" y variar la situación política, social y económica de España. O al menos así lo creíamos.

Por una parte el PP de Aznar, que ya había derrotado al PSOE en las elecciones europeas, y era un claro contrincante. Por otra, la IU de Anguita, que había conseguido también buenos resultados en las europeas, y se convertía en un contrincante serio por la izquierda. Eran ambos líderes nuevos, con experiencia pero alejados de los centros de poder, y con unos partidos renovados frente a un PSOE en decadencia y una situación política insostenible.

Eran alternativas al desencanto que había producido el PSOE, tanto para quienes lo veían desde una óptica conservadora, como para quienes lo hacía desde una visión alternativa. Y lo cierto es que así fue.
El PP en 1995 consiguió el mayor apoyo electoral hasta esa fecha de un partido conservador, y desplazó al PSOE de los ayuntamientos de muchas grandes ciudades (en bastantes el PSOE no ha vuelto a gobernar desde entonces) y de algunas CC.AA. (caso de la Comunidad Valenciana). IU obtuvo los mejores resultados electorales que haya tenido nunca, y aunque no consiguió tocar el cielo como lo hizo el PP, lo cierto es que su  participación fue decisiva en la generación de gobiernos, sobretodo a nivel local.

Las consecuencias de lo anterior fueron evidentes los años siguientes: El PP ganó en las elecciones generales de 1996 y arrasó en 2000, mientras que IU fue vista, merced a los pactos locales con el PSOE al que tanto criticaba, como el criado de éste, al que siempre se le trata mal salvo cuando se le necesita, pero siempre a las órdenes de su amo. A partir de entonces, IU fue a menos, lastrada además por las riñas internas, las desafecciones personales y la huida hacia el PSOE de muchos de sus dirigentes, prestos a una poltrona (Rosa Aguilar es un caso, pero no será el último). El PP tuvo una ejecutoria típica y clásica como corresponde a un partido conservador, que satisfizo a las personas de ésta ideología, pero cuya etapa de gobierno también produjo una mejoría de la situación social y económica en España (ésto no se lo discute ni el PSOE).

Se podrá opinar que precisamente "de aquellos polvos estos lodos", pero el PSOE ha tenido 7 años para desfacer lo que no le gustase de aquella política económica, y en la práctica no sólo la continuó, sino que la acentuó. Y así nos va.

El problema surge a nivel político cuando, a diferencia de 1995, millones de personas no vemos alternativa al PSOE. Es verdad que otros muchos millones no comparten ni la protesta ni las propuestas de los indignados, porque ellas sí ven una alternativa al PSOE, el PP. Es lícito por su parte, pero no la comparto en absoluto, y yo soy uno más de los que creo que tienen más en común PPSOE que de diferentes.

El problema, insisto, es que hay millones de personas que no vemos la alternativa. Es posible que en 1995 muchas personas la vieran en IU (entonces 2,5 millones de votos). En 2011 la opción de IU no es creíble ni deseable para la mayoría. Ha demostrado demasiadas veces que sabe decepcionar tanto o más que PPSOE.
Y ante la falta de alternativas políticas, económicas, sociales, culturales e incluso ecológicas, estalla la rabia y la protesta del 15M, aunque ésta se venía larvando desde mucho tiempo atrás.







 



Motivos 4

En 1995 había una situación similar a la actual, con 4 millones de parados (un 25% de la población activa) y una corrupción en la clase política titular día sí y día también en la prensa. Pero en esa época, ni la crisis económica fue tan prolongada (comenzó en 1992, por tanto duró el mismo tiempo que ya dura la actual) ni tan intensa (las personas que quedabamos en desempleo eramos mayoritariamente jóvenes que residíamos en la casa paterna, casi siempre pagada, y mujeres cuya pareja disponía de ingresos estables y suficientes para la familia). Y normalmente no se nos despedía, simplemente no se renovaba el contrato.

Ahora las cosas han cambiado significativamente. Han sido cientos de miles las personas que han quedado en paro y eran el principal sustento familiar, llevaban trabajando de forma estable mucho tiempo y no había más colchón económico que lo que se percibía de indemnización por despido y los 2 años de prestación de desempleo. Mientras aún durasen, bien, pero a muchas personas ya se les acabó hace más de 1 año.

A ello se une el que, no solamente menguan los ingresos, sino que aumentan los gastos. Millones de familias habían creído que los años de vacas gordas no acabarían, y se empeñaron, por placer o por necesidad, en gastos imposibles de asumir cuando llegaran las vacas flacas. Y las vacas flacas llegaron en 2008, y con ellas, se redescubrieron las condiciones abusivas de las hipotecas.

Y no solamente  se está ante la pérdida del trabajo, también de la casa. Y con ambas cosas, en muchos casos, de la familia, ante los problemas domésticos que debe afrontar una familia ante tales dificultades.

Esto sí que empieza a explicar de forma convincente el surgimiento del movimiento del 15M, de la protesta de millones de personas indignadas en España. Pero yo creo que ésto no lo explica todo.





Motivos 3

Junto con la corrupción política en todas sus formas (hipocresía, nepotismo, engaño, etc..), o precisamente por ello, se ha generado en la sociedad española un mecanismo laboral perverso que condena a millones de trabajadores (unos 10 de los aproximadamente 23 que conforman la población activa de España en 2011) a malvivir en unas condiciones laborales propias del caciquismo andaluz del siglo XIX.

Fue Felipe Gonzalez PSOE quien en 1984, bajo la proclama de "es preferible que trabajen 200 días a que no lo hagan ninguno" quien extendió a todo el sistema de relaciones laborales la contratación temporal que ya existía en la construcción y en el campo. Lo hizo extensible pues a la industria y a los servicios, y desde entonces, casi la mitad de la población activa trabajamos una temporada y estamos en el paro otra temporada. Alternamos periodos de trabajo y paro, no somo trabajadores estables (como lo son 2,5 millones de funcionarios y unos 9 millones de trabajadores de empresas privadas con contrato indefinido) y tampoco permanecemos estáticos (poco más de medio millón de personas no han trabajado en 5 años), sino que ora trabajamos, ora no labora. Somos en realidad subempleados, que en un momento conseguimos un trabajo de 6 meses de duración como que estamos 12 en desempleo, o viceversa. En realidad, mendigamos en la plaza pública un contrato de trabajo, no ya bajo el dedo del cacique, sino de la entrevista del técnico de personal. Tanto da.

Y la mayoría no somos seres aislados que vivimos en capsulas. Tenemos familia, relaciones de amistad y vecindad, pertenecemos a alguna asociación, aunque sea de fiestas, y toda esa red social es la que ha permitido "ir tirando". Durante 15 años ha habido veces que yo estoy sin trabajo, pero lo tiene mi pareja, o viceversa. Incluso ha habido años en que hemos tenido trabajo ambos. Pero tanto en 1992-1994 como ahora mismo, ninguno de los dos lo tiene.

Si además de esta situación de precariedad, añadimos que a la misma se unen jornadas prolongadas (hasta 60 horas semanales, salarios indecentes (1.000 € ya está bien, cuando lo normal es encontrar de 800 €/mes máximo) y un sinfín de cosas más (todos conocemos trabajadores con sólo 1 semana de vacaciones anuales),  comprobamos que trabajar de esa manera no sólo no es digno, es que es injusto.

Y ésta situación se repite en muchísimos otros casos, por lo que el malestar y los motivos para la protesta se intensifican. A la corrupción política le hemos unido la corrupción laboral, y aún así y todo, algo parecido sucedió en el periodo 1993-1995 y no surgió éste tipo de protesta ciudadana. ¿Cual es la diferencia?










 

Motivos 2

Pero la estafa política manifiesta en todo éste periodo no había más que conducido a una desafección creciente de muchos ciudadanos de los grandes partidos, pero que se traducía en que el voto computable y necesario para gobernar se concentrara aún todavía más en ellos. El clientelismo de que han hecho gala en las instituciones que controlan les ha procurado un buen número de adhesiones (su número de afiliados reales crece o decrece en función de que puedan enchufar a los suyos, el PP en la Comunidad Valenciana tienen ahora casi 50.000 afiliados mientras que en 1995 -año del cambio político en la CAV- no llegaba a 15.000; el PSOE en la CAV tiene unos 15.000 mientras que en 1995 superaba los 40.000).

No se había organizado protesta pública alguna porque, junto a ese clientelismo, también existen las listas negras que hacen imposible para cualquier "opositor" (es decir, opuesto a las políticas de PPSOE) acceder a un puesto de trabajo en las administraciones que manejan. No digo que haya que ser necesariamente afecto al PPSOE que maneja la institución, sino que basta (y en mis propias carnes lo ha comprobado repetidas veces) con que sepan que eres "opositor"  para no tener ninguna opción. Durante años he tenido que buscar trabajo allá dónde los tentáculos del pulpo PPSOE no llegaran, y cuando se conocía mi condición de opositor a PPSOE, se acababa el contrato temporal. Muchas otras personas han conseguido su puesto sin que se sepa que son de CGT, de movimientos ciudadanos, etc... pero no ha sido mi caso.

Y con todo, tampoco ha sido el nepotismo de stablisment político el que ha desencadenado la protesta masiva actual




Motivos 1

Desde luego que motivos para la protesta los hay, muchos y muy variados. Pero creo que, principalmente, la sensación generalizada de que estamos siendo estafados por una clase política (y por tal entiendo a los políticos profesionales que, ocupando puestos de responsabilidad pública, viven a sueldo y a costa del erario público) que a lo largo de 35 años, pero sobretodo en los últimos años, pregona y promete unas cosas y en la práctica, gestiona y vive de forma harto distinta (en castellano castizo, siendo unos auténticos hipócritas).

Pese a que hace 35 años se diseñó, frente a la dictadura franquista precedente, un edificio político distinto  que contó con el apoyo mayoritario de la población, hoy día se puede comprobar por doquier cómo los inquilinos de ese edificio democrático han aprovechado la confianza ciudadana, no para construir y desarrollar una democracia que pueda ser llamada como tal, sino un búnker de oligarcas controlado por unos clanes (PSOE, PP, CíU, PNV) que viven en dicho edificio cambiando periódicamente de vivienda y habitaciones, pero a todo lujo y con los costes pagados, vetando en la práctica el acceso a cualquier otro, tirando todo tipo de mierda por las ventanas, destrozando todos los alrededores, y permitiendo que la miseria se adueñe de toda la barriada, excepto de aquellos que participan de las migajas que llevan al contenedor de basura.

Empleo el símil del edificio porque además, ha sido precisamente la construcción y las basuras o RSU los sectores precisamente donde más ha imperado la corrupción, para la que es necesaria tanto un corruptor (normalmente un sinvergüenza de los negocios) y un corrupto (un sinvergüenza de la política).

Ya diseñaron el edificio de tal forma que en el mismo sólo tuvieran cabida los que lo diseñaron, y aunque el PCE de entonces lo apoyó, luego comprobó que no estaba preparado para él, y así le ha ido. Otros grupos e ideologías lo han intentado, como los ecologistas. Y cada vez que han tenido opciones reales, ha surgido una candidatura verde fantasma para dividir el voto. En la práctica, entre PPSOE y CIU+PNV han manejado el país y sus comunidades autónomas a su antojo e interés.