miércoles, 10 de agosto de 2011

Motivos 5

A todo lo anterior se une un hecho diferencial claro. En 1995, frente al PSOE omnipotente de entonces surgían 2 alternativas políticas claramente diferentes y con expectativas reales de "tocar poder" y variar la situación política, social y económica de España. O al menos así lo creíamos.

Por una parte el PP de Aznar, que ya había derrotado al PSOE en las elecciones europeas, y era un claro contrincante. Por otra, la IU de Anguita, que había conseguido también buenos resultados en las europeas, y se convertía en un contrincante serio por la izquierda. Eran ambos líderes nuevos, con experiencia pero alejados de los centros de poder, y con unos partidos renovados frente a un PSOE en decadencia y una situación política insostenible.

Eran alternativas al desencanto que había producido el PSOE, tanto para quienes lo veían desde una óptica conservadora, como para quienes lo hacía desde una visión alternativa. Y lo cierto es que así fue.
El PP en 1995 consiguió el mayor apoyo electoral hasta esa fecha de un partido conservador, y desplazó al PSOE de los ayuntamientos de muchas grandes ciudades (en bastantes el PSOE no ha vuelto a gobernar desde entonces) y de algunas CC.AA. (caso de la Comunidad Valenciana). IU obtuvo los mejores resultados electorales que haya tenido nunca, y aunque no consiguió tocar el cielo como lo hizo el PP, lo cierto es que su  participación fue decisiva en la generación de gobiernos, sobretodo a nivel local.

Las consecuencias de lo anterior fueron evidentes los años siguientes: El PP ganó en las elecciones generales de 1996 y arrasó en 2000, mientras que IU fue vista, merced a los pactos locales con el PSOE al que tanto criticaba, como el criado de éste, al que siempre se le trata mal salvo cuando se le necesita, pero siempre a las órdenes de su amo. A partir de entonces, IU fue a menos, lastrada además por las riñas internas, las desafecciones personales y la huida hacia el PSOE de muchos de sus dirigentes, prestos a una poltrona (Rosa Aguilar es un caso, pero no será el último). El PP tuvo una ejecutoria típica y clásica como corresponde a un partido conservador, que satisfizo a las personas de ésta ideología, pero cuya etapa de gobierno también produjo una mejoría de la situación social y económica en España (ésto no se lo discute ni el PSOE).

Se podrá opinar que precisamente "de aquellos polvos estos lodos", pero el PSOE ha tenido 7 años para desfacer lo que no le gustase de aquella política económica, y en la práctica no sólo la continuó, sino que la acentuó. Y así nos va.

El problema surge a nivel político cuando, a diferencia de 1995, millones de personas no vemos alternativa al PSOE. Es verdad que otros muchos millones no comparten ni la protesta ni las propuestas de los indignados, porque ellas sí ven una alternativa al PSOE, el PP. Es lícito por su parte, pero no la comparto en absoluto, y yo soy uno más de los que creo que tienen más en común PPSOE que de diferentes.

El problema, insisto, es que hay millones de personas que no vemos la alternativa. Es posible que en 1995 muchas personas la vieran en IU (entonces 2,5 millones de votos). En 2011 la opción de IU no es creíble ni deseable para la mayoría. Ha demostrado demasiadas veces que sabe decepcionar tanto o más que PPSOE.
Y ante la falta de alternativas políticas, económicas, sociales, culturales e incluso ecológicas, estalla la rabia y la protesta del 15M, aunque ésta se venía larvando desde mucho tiempo atrás.







 



Motivos 4

En 1995 había una situación similar a la actual, con 4 millones de parados (un 25% de la población activa) y una corrupción en la clase política titular día sí y día también en la prensa. Pero en esa época, ni la crisis económica fue tan prolongada (comenzó en 1992, por tanto duró el mismo tiempo que ya dura la actual) ni tan intensa (las personas que quedabamos en desempleo eramos mayoritariamente jóvenes que residíamos en la casa paterna, casi siempre pagada, y mujeres cuya pareja disponía de ingresos estables y suficientes para la familia). Y normalmente no se nos despedía, simplemente no se renovaba el contrato.

Ahora las cosas han cambiado significativamente. Han sido cientos de miles las personas que han quedado en paro y eran el principal sustento familiar, llevaban trabajando de forma estable mucho tiempo y no había más colchón económico que lo que se percibía de indemnización por despido y los 2 años de prestación de desempleo. Mientras aún durasen, bien, pero a muchas personas ya se les acabó hace más de 1 año.

A ello se une el que, no solamente menguan los ingresos, sino que aumentan los gastos. Millones de familias habían creído que los años de vacas gordas no acabarían, y se empeñaron, por placer o por necesidad, en gastos imposibles de asumir cuando llegaran las vacas flacas. Y las vacas flacas llegaron en 2008, y con ellas, se redescubrieron las condiciones abusivas de las hipotecas.

Y no solamente  se está ante la pérdida del trabajo, también de la casa. Y con ambas cosas, en muchos casos, de la familia, ante los problemas domésticos que debe afrontar una familia ante tales dificultades.

Esto sí que empieza a explicar de forma convincente el surgimiento del movimiento del 15M, de la protesta de millones de personas indignadas en España. Pero yo creo que ésto no lo explica todo.





Motivos 3

Junto con la corrupción política en todas sus formas (hipocresía, nepotismo, engaño, etc..), o precisamente por ello, se ha generado en la sociedad española un mecanismo laboral perverso que condena a millones de trabajadores (unos 10 de los aproximadamente 23 que conforman la población activa de España en 2011) a malvivir en unas condiciones laborales propias del caciquismo andaluz del siglo XIX.

Fue Felipe Gonzalez PSOE quien en 1984, bajo la proclama de "es preferible que trabajen 200 días a que no lo hagan ninguno" quien extendió a todo el sistema de relaciones laborales la contratación temporal que ya existía en la construcción y en el campo. Lo hizo extensible pues a la industria y a los servicios, y desde entonces, casi la mitad de la población activa trabajamos una temporada y estamos en el paro otra temporada. Alternamos periodos de trabajo y paro, no somo trabajadores estables (como lo son 2,5 millones de funcionarios y unos 9 millones de trabajadores de empresas privadas con contrato indefinido) y tampoco permanecemos estáticos (poco más de medio millón de personas no han trabajado en 5 años), sino que ora trabajamos, ora no labora. Somos en realidad subempleados, que en un momento conseguimos un trabajo de 6 meses de duración como que estamos 12 en desempleo, o viceversa. En realidad, mendigamos en la plaza pública un contrato de trabajo, no ya bajo el dedo del cacique, sino de la entrevista del técnico de personal. Tanto da.

Y la mayoría no somos seres aislados que vivimos en capsulas. Tenemos familia, relaciones de amistad y vecindad, pertenecemos a alguna asociación, aunque sea de fiestas, y toda esa red social es la que ha permitido "ir tirando". Durante 15 años ha habido veces que yo estoy sin trabajo, pero lo tiene mi pareja, o viceversa. Incluso ha habido años en que hemos tenido trabajo ambos. Pero tanto en 1992-1994 como ahora mismo, ninguno de los dos lo tiene.

Si además de esta situación de precariedad, añadimos que a la misma se unen jornadas prolongadas (hasta 60 horas semanales, salarios indecentes (1.000 € ya está bien, cuando lo normal es encontrar de 800 €/mes máximo) y un sinfín de cosas más (todos conocemos trabajadores con sólo 1 semana de vacaciones anuales),  comprobamos que trabajar de esa manera no sólo no es digno, es que es injusto.

Y ésta situación se repite en muchísimos otros casos, por lo que el malestar y los motivos para la protesta se intensifican. A la corrupción política le hemos unido la corrupción laboral, y aún así y todo, algo parecido sucedió en el periodo 1993-1995 y no surgió éste tipo de protesta ciudadana. ¿Cual es la diferencia?










 

Motivos 2

Pero la estafa política manifiesta en todo éste periodo no había más que conducido a una desafección creciente de muchos ciudadanos de los grandes partidos, pero que se traducía en que el voto computable y necesario para gobernar se concentrara aún todavía más en ellos. El clientelismo de que han hecho gala en las instituciones que controlan les ha procurado un buen número de adhesiones (su número de afiliados reales crece o decrece en función de que puedan enchufar a los suyos, el PP en la Comunidad Valenciana tienen ahora casi 50.000 afiliados mientras que en 1995 -año del cambio político en la CAV- no llegaba a 15.000; el PSOE en la CAV tiene unos 15.000 mientras que en 1995 superaba los 40.000).

No se había organizado protesta pública alguna porque, junto a ese clientelismo, también existen las listas negras que hacen imposible para cualquier "opositor" (es decir, opuesto a las políticas de PPSOE) acceder a un puesto de trabajo en las administraciones que manejan. No digo que haya que ser necesariamente afecto al PPSOE que maneja la institución, sino que basta (y en mis propias carnes lo ha comprobado repetidas veces) con que sepan que eres "opositor"  para no tener ninguna opción. Durante años he tenido que buscar trabajo allá dónde los tentáculos del pulpo PPSOE no llegaran, y cuando se conocía mi condición de opositor a PPSOE, se acababa el contrato temporal. Muchas otras personas han conseguido su puesto sin que se sepa que son de CGT, de movimientos ciudadanos, etc... pero no ha sido mi caso.

Y con todo, tampoco ha sido el nepotismo de stablisment político el que ha desencadenado la protesta masiva actual




Motivos 1

Desde luego que motivos para la protesta los hay, muchos y muy variados. Pero creo que, principalmente, la sensación generalizada de que estamos siendo estafados por una clase política (y por tal entiendo a los políticos profesionales que, ocupando puestos de responsabilidad pública, viven a sueldo y a costa del erario público) que a lo largo de 35 años, pero sobretodo en los últimos años, pregona y promete unas cosas y en la práctica, gestiona y vive de forma harto distinta (en castellano castizo, siendo unos auténticos hipócritas).

Pese a que hace 35 años se diseñó, frente a la dictadura franquista precedente, un edificio político distinto  que contó con el apoyo mayoritario de la población, hoy día se puede comprobar por doquier cómo los inquilinos de ese edificio democrático han aprovechado la confianza ciudadana, no para construir y desarrollar una democracia que pueda ser llamada como tal, sino un búnker de oligarcas controlado por unos clanes (PSOE, PP, CíU, PNV) que viven en dicho edificio cambiando periódicamente de vivienda y habitaciones, pero a todo lujo y con los costes pagados, vetando en la práctica el acceso a cualquier otro, tirando todo tipo de mierda por las ventanas, destrozando todos los alrededores, y permitiendo que la miseria se adueñe de toda la barriada, excepto de aquellos que participan de las migajas que llevan al contenedor de basura.

Empleo el símil del edificio porque además, ha sido precisamente la construcción y las basuras o RSU los sectores precisamente donde más ha imperado la corrupción, para la que es necesaria tanto un corruptor (normalmente un sinvergüenza de los negocios) y un corrupto (un sinvergüenza de la política).

Ya diseñaron el edificio de tal forma que en el mismo sólo tuvieran cabida los que lo diseñaron, y aunque el PCE de entonces lo apoyó, luego comprobó que no estaba preparado para él, y así le ha ido. Otros grupos e ideologías lo han intentado, como los ecologistas. Y cada vez que han tenido opciones reales, ha surgido una candidatura verde fantasma para dividir el voto. En la práctica, entre PPSOE y CIU+PNV han manejado el país y sus comunidades autónomas a su antojo e interés.




 

viernes, 5 de agosto de 2011

Indignados

Indignado estoy, al igual que otras muchas personas, con la situación social, política, económica, cultural y ecológica actual en España.
No es nuevo, puesto que lo estoy desde hace ya bastante tiempo.
Tampoco es particular, pues es evidente que otras muchísimas personas comparten el mismo sentimiento.
Lo novedoso y particular es que por fin puedo expresar esa indignación a través de un blog, pues ya llevo tiempo haciéndolo a través de las conversaciones con otras personas, mediante escritos a la prensa, o participando en distintos foros ciudadanos, desde asociaciones locales hasta la propia asamblea local de indignados, pasando por muchas otras formas de protesta.
Con éste blog, además de expresar mis simpatías y apoyos al conjunto de ciudadan@s indignados en España, quiero también contribuir al debate público ciudadano pasando de las protestas a las propuestas, algo que creo necesario para expandir y consolidar el movimiento de los indignados en España, el 15M.
Saludos a todas aquellas personas que lean éste blog